jueves, 25 de septiembre de 2014

Llegó el gran día: el parto

Tras la versión externa de Olivia pensábamos que se iba a adelantar, pues cual ha sido nuestra sorpresa, que al final, llegué a la semana 41 y me tuvieron que dar fecha para provocármelo. El día 21 de Julio a las 9 de la mañana ingresaría por urgencias. A partir de ese momento fue un sin vivir, porque yo quería "disfrutar" de un parto natural, sin oxitocina, ni prostaglandina ni ninguna hormona que no estuviera generada por mi propio cuerpo.
El parto de Miguel fue bueno pero estuve en cama 13 horas, primero por el tampón de prostaglandina, luego por monitores y luego por la epidural.
Con este quería andar, moverme y experimentar contracciones reales.

Además, el 19 de Julio cumplía 2 añitos mi niño y me daba mucha pena pensar que podría estar en el hospital y no celebarlo con el.
Pero al final Olivia fue buena y no nació el 19, ni el 20.... 

Pero el día 21 a las 5 de la mañana me he desperté porque tenía “dolor de regla” pero al ratito me he volví a dormir. Me he desperté unas cuantas veces hasta que por fin a las 7 menos diez no podía aguantar más en la cama y me he levanté.
Estuve en el salón paseando y con la pelota de Pilates y a las 8 menos cuarto, cuando tenía contracciones cada 4 minutos (mas o menos) desperté a mi marido.
Se supone que teníamos que ingresar a las 9 para la inducción pero me daba miedo que las contracciones fueran mas frecuentes al ser un segundo parto, así que a las ocho y media estábamos ingresando en el hospital.
Los 10 minutos de camino al hospital se me hicieron eternos, sobre todo las rotondas y en plena contracción ya ni os cuento...

En el hospital estuve un ratito en una sala de espera para que me realizaran el ingreso mientras el futuro papá esperaba en otra sala. Se me hizo eterno. Me ofrecieron silla de ruedas pero prefería estar paseando mientras me daban las contracciones, me aliviaba.
Por fin bajaron dos celadores para 3 embarazadas que estábamos y nos subieron al bloque de obstetricia. Enseguida me llamaron y me pasaron a la sala de la matrona donde me hicieron un tacto y me dijeron que estaba de 4-5 centímetros. ¡¡Que alegría!! ¡¡Ya no me lo tenían que inducir!!
Estaba por allí el Dr. Sevilla, lo cual me dio tranquilidad de que si tenía que acabar en quirófano, sería el quien me atendería.
Nos pasaron al paritorio número 4 y me puse la bata. Vino Gema, la matrona que nos atendería y me dejó estar paseando, aunque luego pasaría a monitorizarme.
Al rato cuando se pasó, vio que estaba de 5-6 centímetros y me monitorizó un rato aunque me dejó estar de pie. Desde nuestra sala estábamos oyendo como nacía un bebé en el paritorio de al lado y cómo ponían la epidural a otra.

Mandé a mi marido varias veces a que fuera a buscar a Gema, a ver si así no se nos iba la anestesista y me ponía la epidural porque ya empezaba a ser un dolor bastante intenso.
Al final no hubo suerte. Cuando Gema vino, firmé el consentimiento de la epidural y aunque eran las 10 y cuarto, me propuso esperar hasta las 11 porque estaba dilatando muy bien. La dije que fuera pidiendo anestesista por si acaso tardaba.
Me vino una enfermera a avisar que seguramente tardaría, pero que sobre las 11 podría estar, pero no, a las 11 Gema me dijo que había mucho lío en quirófanos y que no sabía cuando podría venir, pero que me diera una ducha caliente.
Me metí en la ducha y aunque al principio pensaba que no podría aguantar, conseguí relajarme. Cuando me daba la contracción me ponía el agua caliente al máximo (unos 50º) sobre la tripa y me evadía pensando en cómo sería su carita cuando naciera y que ya no quedaba nada.
Luismi me estuvo dando masajes en los riñones que me ayudaron muchisimo.
Al rato mi marido me preguntó que si avisaba a la matrona para que me mirara, le dije que bueno, pero que había venido hacía poco, pero no, llevaba 1 hora y cuarto en la ducha y ni me había enterado.
A las 12 y media salí y Gema me dijo que estaba de 9 centímetros. Que se había avisado 3 veces ya al anestesista y que cuando estaba ya viniendo a mi sala, en el paritorio de al lado hubo complicaciones y se tuvieron que llevar la chica a quirófano y lógicamente se fue el anestesista con ella. Así que me tocaba esperar un poco mas.
Me monitorizaron y ahí seguía yo, dando paseos aunque ya estaba muy muy cansada y me temblaban mucho las piernas, pero no me podía sentar ni tumbar porque me dolía muchísimo mas.

Intenté estar con la pelota de Pilates pero nada, me puse en la cama a ver si haciendo el gato me relajaba pero nada. Luismi estuvo dándome aire con el abanico y masajes en los riñones y yo mientras no sabía que hacer porque empezaba a tener ganas de empujar.
Por fiiin entró Gema en la habitación y me dijo que la anestesista venía para el paritorio pero que no se me ocurriera decir que tenía ganas de empujar que sino no me la ponía, así que yo calladita ;-)
Me costó conseguir sentarme en la cama pero estaba mas tranquila que cuando Miguel y pude estarme quieta mientras me la ponían. Gema me tranquilizó y me ayudó mucho...menos mal!! porque la anestesista era bastante antipática.
Primero sentí un latigazo fuerte en la espalda y luego la notaba trastear pero no me hizo mucho daño.

Con la epidural de Miguel recuerdo que me dijeron que notaría como frío en los riñones y fue verdad pero no sentí latigazo.
De todas formas esta no fue muy bien, porque al poco tiempo noté que se me dormía la parte izquierda y la derecha no. Empecé a tener temblores, que me dijeron que era un efecto secundario de la epidural y que no pasaba nada.
Al rato, sentía mucho dolor y presión en la parte derecha y me dijeron que me tumbara de ese lado, a ver si bajaba la epidural hacia la derecha.
Cuando Gema me volvió a mirar y me dijo que seguía de 9 y la peque no estaba en el canal del parto sino que estaba hacia la derecha. Me dijo que me iba a romper la bolsa, a ver si se aceleraba el parto.
No me dolió nada y tras romperla me dijo que ya se podía decir que estaba de 10 pero que me tumbara sobre el lado izquierdo para que la niña se colocara en el canal del parto. Le dije a Luismi que se fuera a comer y en 15 minutejos estaba de vuelta, a las 14:40.

Me dolía mucho la parte derecha, era una presión muy fuerte, aunque no eran las ganas de empujar que conocía de cuando el parto de Miguel. La matrona me miró y me dijo que podía empujar, que la niña estaba colocada y nos dejó solos.
Yo intenté empujar pero no estaba muy segura de lo que estaba haciendo y porque eran contracciones larguísimas y no sabía si era normal.
Hubo un momento en que me parecía notar la cabeza como bajaba así que avisamos a Gema y la pedí que me ayudara porque me daba miedo estar empujando mal.
Cuando la dije que quería girarme boca arriba, me recomendó dar a luz tumbada hacia el lado izquierdo porque había menos riesgo de desgarro y opté por hacerla caso. Al principio se me hizo muy raro, pero me agarré la pierna derecha con la mano derecha y a mi marido con la mano izquierda. Y en poco mas de 10 empujones, había salido la cabeza de Olivia!!!
La matrona que empujara un poquitín para ver si ayudábamos a Olivia a que se girara hacia un lado u otro, para que pudiera sacar el cuerpo. Al momento me dijo que mirara y que la terminara de sacar yo!! Y así lo hice, fue una experiencia increible. La dejé sobre mi tripa mientras el cordón dejaba de latir  y a mi se me saltaban las lágrimas.
La pinzaron el cordón y me la puse junto al pecho, que bonita es!!
Empujé un pelín mas para que saliera la placenta pero ni me enteré  y me dieron la buena noticia de que no tenía ni desgarro ni nada de nada, así que me lavaron y a disfrutar de nuestra peque.
Olivia había nacido a las 15:25h del 21 de Julio :-D

Estuvimos en la UCI hasta casi las 20h porque no había habitación (había cerrado habitaciones de maternidad para ahorrar…) y en cuanto dieron altas, nos trasladaron a la habitación pero ese rato en la UCI fue mágico porque la peque se enganchó al pecho y pudimos disfrutar de ella.

Fue un parto muy muy bueno, mas o menos como esperaba tenerlo, excepto por lo de que se me quedara dormido solo medio cuerpo. Pero lo mejor has sido poder sacarla y ver que está sanota y es preciosa!!!

Marchando una nonabox express

Como tenía muchos nonas en mi nonamarket, decidí canjerarlos por una nonabox express y aquí está.



Un chupete de la marca tigex. Un habitual en las cajas Nonabox.No está mal, esta marca no la tenía...



Un body blanco. Me gusta mucho porque el tacto es muy suave. Me gustan mas los que se abrochan cruzados y no metidos por la cabeza como este, pero aun así, está muy bien. Es talla de 1 mes, pero mi peque que ya tiene 2 meses la sigue valiendo perfectamente.



Biberón philips Avent. Me ha gustado mucho. Aun no usamos biberón porque estamos con lactancia exclusiva pero seguramente le sacaremos mucho uso.



Una cremita de Nivea Q10 para mi. No la he probado nunca, así que me ha gustado mucho



Aspirador Nasal de la marca Nasalmer. Ya teníamos uno de otra caja Nonabox y la verdad es que le damos mucho uso, así que nos ha venido fenomenal y mas ahora que empiezan los catarros y los mocos.


Crema para el culete de la marca Bepanthol. Es la cuarta o quinta que me manda Nonabox pero estoy encantada porque es la que mas nos gusta. 



Champú para bebés de la marca BABE. Nos viene fenomenal porque gracias a Nonabox hemos conocido esta marca y nos gusta mucho sus productos. 

Gel íntimo LACTACYD. Otro habitual en las cajas Nonabox, lo guardaré porque tengo otros dos mas, nunca está de mas pero creo que tengo gel hasta el 2020.


Cinta para el pelo de Misstiketa. Aun la queda un poco grande pero es moniiiiiisima. Para el verano que viene seguro que se la pongo ;-)




Bueno, pues aquí está. sigo echando en falta las cosas que siempre digo, alguna muselina, juguete... y menos chupetes y geles, pero bueno, no está mal.